
En la costa oriental de la isla de
El Hierro, en la zona conocida como
las playas se encuentra una de las imágenes más representativas de la isla,
el Roque de Bonanza. Una curiosa formación geológica que emerge desde el océano formando un curioso arco. Está a unos escasos 15 m de la costa, por lo que es muy accesible llegar a nado a la base del Roque (aunque sin ninguna utilidad, jejeje). Las luces, o la falta de ellas, del atardecer constituyen el mejor momento del día para disfrutar de este paisaje.

En el otro extremo de la playa donde se encuentra el Roque, está situado el
Parador de Hierro; frente a él, el océano atlántico, a su espalda, la montaña. El Parador es una de las mejores ofertas hosteleras y de alojamiento que encontraremos en la isla; pero si nuestro viaje es de buceo estaríamos alejados de
La Restinga, que sería nuestro
centro de operaciones. Aún así, merece la pena acercarse al parador, bien sea para comer o cenar, o simplemente para disfrutar de una copa en su magnífica terraza.

En las montañas que se sitúan detrás del Parador y del Roque, se encuentran el
Mirador de Isora y el
Mirador de Las Playas (futuros post), desde ámbos miradores se puede divisar tanto el Roque de Bonanza como el Parador, a parte de unas magníficas vistas de las playas.